PIE CAVO Y PIE ZAMBO



PIE CAVO

La deformidad en cavo del pie, también es un motivo frecuente de consulta, sobre todo en edad escolar a partir de los 4 años, bien porque los padres hayan observado un desgaste anormal del zapato, o por los reconocimientos escolares.

Podemos definir el Pie Cavo como una "Deformidad caracterizada por un aumento excesivo de la bóveda plantar, con una desviación del retropié en varo o valgo".

Hay muchas CAUSAS que pueden provocar un Pie Cavo, siendo las más frecuentes, las ENFERMEDADES DE TIPO NEUROLÓGICO (Polio; Ataxia de Friedrich; Parálisis Cerebral; etc.), pero una vez descartadas dichas posibilidades patológicas, nos queda el llamado Pie Cavo Esencial o Idiopático (al cual nos referiremos en nuestra exposición), que es aquel que presenta un aumento de la bóveda plantar sin que encontremos una causa que lo justifique.

Se considera que siempre existe un desequilibrio entre los músculos intrínsecos y extrínsecos del pie (aunque no siempre se puede poner de evidencia); y que este tipo de Pie Cavo tiene una alta frecuencia familiar (aunque no se ha podido identificar una transmisión hereditaria real).

Existen varios tipos de Pie Cavo, según que predomine la caída del Talón (Pie Cavo Posterior o Calcáneo-Varo); o que lo principal sea una verticalización o caída de los metatarsianos, sobre todo del primero (Pie Cavo Anterior, que es el más frecuente), que suele asociarse a Dedos en Garra. También hay Formas Mixtas. Según la posición del talón, el Pie Cavo puede ser Varo (el más frecuente), Recto o Valgo.

Para su diagnóstico correcto es fundamental realizar una Exploración Neurológica completa por el Especialista correspondiente, pues algunos piensan que siempre habrá una causa neurológica, aunque no la diagnostiquemos. Posteriormente hay que centrarse en la Exploración del pie, valorando sobre todo la reductibilidad (ver si se reduce el varo del talón cuando no se apoya), el vértice de la deformidad y si existen contracturas de los músculos plantares. Por supuesto, el Podoscopio (Pie Cavo de 1º y 2º grados) y el Estudio Radiológico en apoyo, son importantes para valorar completamente el pie.

varovalgo siempre explorar por detrás

Hay que tener en cuenta que los Pies Cavos a estas edades, presentan muy pocas molestias y no suelen alterar significativamente la marcha, salvo los que tienen una causa neurológica. Con el paso de los años, se van haciendo cada vez más rígidos, y comienzan a manifestar la sintomatología típica de la edad adulta: Metatarsalgia (dolor en las almohadillas plantares de los dedos al apoyar); Talalgias (dolor en el talón al apoyar) e Hiperqueratosis Plantares ("durezas" dolorosas en esas zonas de mayor apoyo), que pueden agravarse por la presencia de los típicos Dedos en Garra.



En este sentido, el TRATAMIENTO debe pretender proporcionar alivio sintomático, y por tanto, SÓLO DEBE PLANTEARSE CUANDO EXISTAN SÍNTOMAS. Inicialmente, pueden plantearse Ejercicios y Estiramientos plantares, para dar flexibilidad al pie; Plantillas Correctoras del Apoyo (Plantillas de Apoyo Retrocapital); y por supuesto, aconsejar el uso de Calzado Cómodo y Ancho, (con la puntera lo más alta posible) y Largos, que permitan una amplia movilidad de los dedos.

El seguimiento adecuado nos indicará cuándo es necesario plantear Tratamiento Quirúrgico, el cual dependerá de la edad, la rigidez y la deformidad del pie. Siempre estará contraindicado plantear tratamiento quirúrgico en los Pies Cavos Asintomáticos. No obstante, al contrario que en el Pie Plano, en los Pies Cavos verdaderos el tratamiento quirúrgico suele llegar a ser necesario; si bien, debe esperarse al final del crecimiento (las indicaciones quirúrgicas del pie cavo a la edad infantil son excepcionales).



PIE ZAMBO

Definimos en su momento, de una forma muy genérica, el Pie Zambo como "todo pie que no apoya en el suelo sobre sus apoyos normales". Sin embargo, una definición más exacta nos indica que se trata de una "Malformación Congénita en la que el pie se deforma en Equino y Varo del Retropié y Adducto y Supinado del Antepié", pudiendo asociar un mayor o menor componente de Cavo. Es verdad que puede haber otros tipos de Pie Zambo, pero el que hemos definido es el más frecuente.

Se trata de una GRAVE deformidad, presente ya desde el nacimiento, y que precisa TRATAMIENTO ESPECIALIZADO DESDE EL PRIMER MOMENTO. Hay una frase que resume la importancia del tratamiento precoz de estos pies, que dice que "si un niño nace en podálica (con los pies por delante), y se ve que sus pies son zambos, deben estar colocados los primeros yesos correctores antes de que haya salido la cabeza".

No se conoce la causa exacta de esta malformación, existiendo diversos factores influyentes. Sin que se trate de un problema hereditario, existe una mayor incidencia si hay antecedentes familiares previos, y es más frecuente en varones, pudiendo afectar a los 2 pies en el 50% de los casos. Siempre hay que descartar otras posibles MALFORMACIONES ASOCIADAS, sobre todo en caderas y columna vertebral, y debe diferenciarse de otras deformidades del pie como el Metatarso Varo (mucho más benigna ya que no hay alteraciones del retropié).

La deformidad principal asienta en el retropié, con una disminución del ángulo o compás astrágalo-calcáneo; y como siempre es la REDUCTIBILIDAD de la deformación lo que nos da la gravedad real del pie.

El TRATAMIENTO persigue el corregir progresivamente todas las deformidades existentes, para que cuando el niño inicie la deambulación (en torno al 1º año de vida), apoye con su pie de forma correcta en el suelo. NUNCA SE DEBE OPERAR DE ENTRADA. Siempre se debe empezar con un tratamiento ortopédico, generalmente mediante Escayolas moldeadas y cambiadas periódicamente, durante los 3 primeros meses de vida. Se pretende ir corrigiendo paulatinamente las deformidades existentes, y en función de dicha corrección, se decidirá si es necesario o no plantear el tratamiento quirúrgico, el cual debe ajustarse a cada caso en particular (según la corrección lograda con el tratamiento ortopédico previo), y generalmente debe llevarse a cabo antes de que el niño cumpla el 1º año de vida. Suele ser necesario realizar nuevos "retoques" quirúrgicos a lo largo de la vida de estos niños; y a pesar de todo, siempre quedarán signos estéticos de que estos pies fueron Zambos al nacimiento.



Por supuesto que existen muchísimas más alteraciones (patológicas y no patológicas), que afectan a los pies en estas edades infantiles. Son muy frecuentes las DEFORMIDADES DE LOS DEDOS, muchas de ellas, de base congénita: Sindactilias (dedos unidos); Clinodactilias (dedos desviados a un lado); Camptodactilias (dedos en maza); etc. Sin embargo, consideramos que todas ellas son susceptibles de valoración específica en Consulta Especializada.


Ortopedia Infantil

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