PRÓTESIS DE RODILLA

 

 

Este folleto le aporta información sobre la prótesis de rodilla, los riesgos y beneficios de la cirugía, el procedimiento quirúrgico, los cuidados antes y después de la intervención así como las pautas de rehabilitación.

El servicio de Traumatología pretende conseguir que su rodilla no le duela y tenga una buena función; deseándole que su estancia sea todo lo beneficiosa, grata e informativa posible, para ello es muy importante su cooperación.


LA PROTESIS DE RODILLA

Es un procedimiento de sustitución quirúrgica de las superficies articulares de su rodilla por otras partes artificiales, que se realiza separando músculos, ligamentos que tenemos en torno a la rodilla, hasta llegar a la cápsula que envuelve la articulación, la cual se abre poner exponer el interior de la articulación. Se quitan los extremos alterados por el desgaste del fémur, de la tibia y de la parte posterior de la rótula ( esta no siempre ). Para recubrir el extremo del fémur se encastra a presión un componente metálico, igualmente en el de la tibia se coloca un componente que tiene una parte metálica y otra de un plástico de alta densidad ( polietileno ), si se precisa se pone también un botón de plástico en la rótula. Para conseguir una más rápida fijación de los componentes al hueso se suele usar un cemento óseo ( metilmetacrilato )


¿ A QUIÉN DEBE IMPLANTARSE UNA PROTESIS DE RODILLA?

La prótesis está indicada en gente que padece alteraciones severas. La mayoría suele ser mayor de 55 años aunque en ocasiones es preciso ponerla en jóvenes.

¿ En que circunstancias, por lo general, debe considerarse la necesidad de implantar una prótesis?

Cuando Ud. tiene dolores diariamente

Cuando Ud. tiene un dolor severo que le limita no sólo para el trabajo sino también para las actividades de la vida diaria ( vestirse, calzarse, subir escaleras ).

Cuando Ud. tiene un dolor que no mejora con antinflamatorios, ni con el uso de muletas, ni a la reducción de la actividad

Cuando Ud. tiene una rigidez importante de su rodilla.

Cuando Ud. al andar tiene una clara inestabilidad ( constantes " fallos ")

Cuando Ud. tiene una gran deformidad ( piernas arqueadas en O ó piernas en X ).

Cuando en las radiografías hay un desgaste importante en su rodilla u otros signos similares.


¿ QUÉ PUEDO ESPERAR DE UNA PROTESIS DE RODILLA ?

Una rodilla artificial o prótesis no es tan buena como una rodilla natural si está normal.

Mediante la colocación de la prótesis se pretende, ante todo aliviar su dolor durante unos años. Tras la operación, si Ud. no tiene otros problemas de salud, puede estar capacitado para realizar algunas actividades normales de la vida diaria, pero no pretenda reincorporarse a la práctica deportiva o realizar trabajos pesados. Por consiguiente, debe evitar las actividades que supongan una sobrecarga para su rodilla artificial y procure adelgazar.


¿ QUÉ RIESGOS CONLLEVA LA OPERACIÓN ?

La operación de prótesis de rodilla está considerada una intervención de cirugía mayor, por lo que pueden presentarse una o varias complicaciones que traen como consecuencia, la mayoría de las veces, que deba permanecer más tiempo ingresado.

Los riesgos que conlleva la operación están contenidos en el consentimiento informado que Ud. entregó en el servicio de Admisión al inscribirse en la lista de espera. Recuerde que las complicaciones más comunes no están directamente relacionadas con la rodilla y por lo general no complican el resultado de la operación; suele tratarse de infecciones urinarias, respiratorias y de la aparición de coágulos en las venas de la pierna ( trombosis ) o en los pulmones ( embolias ), para disminuir estas posibilidades se usan antibióticos y anticoagulantes antes y después de la intervención.

Las complicaciones que afectan a la rodilla si bien son menos comunes, en caso de presentarse condicionan el éxito de la operación porque ocasionan:

  • dolores en la rodilla
  • despegamiento de los componentes de la prótesis
  • rigidez
  • infección de la rodilla.

Algunas complicaciones como la infección, el despegamiento de la prótesis y la rigidez pueden necesitar una nueva operación. En algunas prótesis infectadas hay que retirar la prótesis lo cual conlleva una rigidez y un acortamiento de varios centímetros de la pierna, pero con la ayuda de muletas y de un alza o tacón puede volver a andar de forma confortable. Pese al tratamiento antibiótico a veces quedan focos de infección que requieren una nueva reintervención.


¿ CUANTO DURA UNA PRÓTESIS ?

Alrededor de un 80-90% de las prótesis duran unos 10 años. El mayor problema que se presenta a largo plazo es el despegamiento o aflojamiento de los componentes y el reblandecimiento de los huesos. Hacia los 10 años posiblemente un 20% de las prótesis presentan signos de aflojamiento en las radiografías, pero sólo un 10% se vuelven dolorosas y requieren una nueva operación.

El despegamiento está en relación con su peso corporal y con la actividad, por ello no se recomiendan las prótesis a los pacientes muy obesos ni a los jóvenes. Una prótesis dolorosa y aflojada no siempre debe ser recambiada pues los resultados de una segunda operación no son tan buenos y hay un mayor riesgo de presentar complicaciones.


PREPARACIÓN PARA LA CIRUGÍA

La preparación empieza semanas antes del ingreso. Es importante mantener un buen estado físico, debe incrementar la fuerza de brazos y tronco pues deberá andar con muletas después de la operación.

En la cirugía de la rodilla a menudo se pierde una considerable cantidad de sangre y se para reponer dicha pérdida se necesitan transfusiones; por este motivo le aconsejamos que antes de la operación done sangre, porque si la precisara se le pondrá su propia sangre, que es la mejor tolerada. A este método lo llamamos autotransfusión, para participar en dicho programa se le remite al Banco de Sangre del Servicio de Hematología donde le darán toda la información que solicite.

Para estar seguros de que Ud. no presenta infecciones, su médico de cabecera le pedirá unos análisis de sangre y orina unas 2 semanas antes del ingreso. Acuda a su médico de cabecera ante la aparición de una infección especialmente de orina o dentáreas. Las piezas dentales deben estar en buenas condiciones, un diente infectado o una caries pueden ser foco de infección para su rodilla. Un paciente con prótesis de rodilla necesita una ayuda en casa durante las primeras semanas para asearse, hacer compras, comidas... Piense que, cuando sea dado de alta, no habrá recuperado su energía y si no puede tener una ayuda domiciliaria, necesitará ingresar durante unas semanas en una residencia. El hospital dispone de asistente social que le ayudará a planificar estas eventualidades.

Una semana antes del ingreso deje de tomar analgésicos-antiinflamatorios, en caso de dolores tome solamente paracetamol ó NOLOTIL si no es alérgico.

Si Ud. está tomando anticoagulantes tipo SINTROM o antiagregantes tipo PERSANTIN debe continuar tomándolos regularmente como venía haciendo, también todos aquellos otros medicamentos para la tensión, corazón, diabetes...

Ejercicios respiratorios: Tanto estando sentado como tumbado, acostúmbrese a hacer 4-5 respiraciones profundas seguidas cada 1/2 ó 1 hora ( tome todo el aire que pueda por la nariz, manténgalo unos segundos y vuelva a echarlo lentamente por la boca. Hacerlo 5 veces ). Igualmente tosa unas 10 veces seguidas repetirlo 2 veces. Estos ejercicios son necesarios para remover algún exceso de secreciones que pueden depositarse en sus pulmones durante la operación.

No se olvide de venir con unas muletas que necesitará usar durante los meses siguientes a la operación.

No traiga objetos de valor.


EL DÍA DEL INGRESO

Habitualmente ingresará en el Hospital por lo menos un día antes de la operación. Al llegar a la planta de hospitalización, el personal de enfermería le preguntará sobre su historial médico y sobre la medicación que está tomando. Es conveniente que traiga apuntadas sus enfermedades, ingresos, operaciones, alergias... así como los medicamentos que toma regularmente.

Si Ud. toma algún anticoagulante o antiagregante hágaselo saber al personal de enfermería, pues no deben tomarse antes de la operación

La tarde-noche antes de la operación

  • debe ducharse o bañarse, recibirá un cepillo/esponja que contiene un antiséptico, restriéguese su rodilla con el lado de la esponja durante unos 5 minutos, para ello puede necesitar ayuda de un familiar. Este cepillo contiene un jabón yodado especial para reducir el riesgo de infección; si Ud. es alérgico al yodo o al jabón comuníqueselo al personal de enfermería. Si es posible aplíquese champú al cabello.
  • se le pondrá una inyección en la barriga ( subcutánea ) para prevenir los coágulos, que se le seguirá administrando durante las siguientes 4 – 6 semanas hasta que consiga su completa movilización,
  • no coma ni beba después de la medianoche. Quítese el maquillaje, la pintura de uñas y los objetos metálicos ( horquillas, anillos, cadenas, reloj...) Es aconsejable que no traiga objetos de valor.
  • tome la medicación como venía haciendo regularmente, además se le dará el tranquilizante que haya prescrito el anestesista.
  • cepíllese los dientes y enjuáguese la boca sin tragar el agua.
  • repase este folleto y realice los ejercicios respiratorios ( respiraciones profundas y toser ).

 

El día de la operación

  • tome la medicación habitual con un sorbito de agua, como le habrá recomendado el anestesista,
  • tómese una ducha,
  • el personal sanitario le volverá a lavar la zona, puede que no precise ser afeitada dependiendo de la cantidad de vello que haya en la zona operatoria y se la cubrirá con un paño estéril,
  • en una vena del brazo se le colocará una " vía " ( aguja ) para administrarle sueros y medicamentos antes, durante y después de la operación.
  • es recomendable algún paseo mientras espera ser operado.

  Este tipo de cirugía viene a durar unas 2 – 4 horas. La anestesia puede ser general o regional (de cintura para abajo ) dependiendo de cada caso en particular, como le ha explicado el anestesista en su consulta.


DESPUES DE LA OPERACIÓN

Se les informa a sus familiares del resultado de la operación.

Saldrá con una o varias " vías" del quirófano para seguir administrándole líquidos y medicamentos ( analgésicos, antibióticos ....) y será transportado a la sala de reanimación, en la que permanecerá por espacio de 1 a 3 horas, aquí le realizarán frecuentes controles de pulso, tensión, corazón, respiración... Cuando sus constantes se hayan estabilizado regresará a su habitación.

Durante algún tiempo después de la intervención puede tener náuseas y vómitos debido a la medicación utilizada ( anestesia, calmantes ...), se le aplicarán medicamentos (antieméticos) para minimizar estos síntomas.

Tendrá uno o varios tubos de succión colocados en el área operatoria, que se le retirarán al 2º ó 3er día dependiendo de la cantidad de sangre que extraigan. Se le harán análisis de sangre para controlar las pérdidas y si fuera preciso se le transfunde, si Ud. ha dado sangre antes de la operación se le pondrá su propia sangre

Después de la anestesia se suelen tener dificultades para orinar; en ocasiones se le coloca un tubo estéril llamado sonda, que se le introduce hasta la vejiga para conseguir un camino de salida para la orina y se le mantiene por un corto espacio de tiempo.

Se le indicará cuando puede reiniciar la alimentación, empezando con líquidos hasta que los tolere bien, momento en que se le retirarán los sueros, progresando en la dieta tanto como sus condiciones le permitan.

Mueva con frecuencia sus pies y tobillos: dedos hacia abajo y después hacia arriba pues ayuda a prevenir la aparición de trombosis.

Ejercicios de cuádriceps: es conveniente que por la tarde empiece a hacer ejercicios que no suponen movimiento y consisten en apretar la rodilla operada contra el colchón para contraer la musculatura del muslo, debe mantener esta contracción durante unos 5 segundos y luego descansar otros 5. Repetirá este ejercicio 10 veces seguidas primero con la pierna operada y luego con la otra hasta que pasen unos tres minutos. Debe repetirlo cada hora que esté despierto.

Haga los ejercicios respiratorios ( respiraciones profundas y toser ) como se le ha indicado

No es preciso estar siempre boca arriba, puede acostarse sobre los lados.

En el posoperatorio se la harán unas radiografías de control de su nueva rodilla que pueden mostrar hallazgos no visualizables durante la operación; por este motivo, aunque se le haya permitido levantarse al sillón, no apoye la extremidad operada en el suelo hasta que se le indique por el médico.

El médico rehabilitador pasará a verle para empezar el tratamiento e informarle sobre los ejercicios y precauciones que debe tomar. Como norma general los ejercicios causan incomodidad, todo ejercicio que cause dolor sólo en el momento de realizarlo es útil y debe proseguirse, pero si el dolor le dura hasta el día siguiente debe suprimirse. Para reducir las molestias puede tomar un analgésico ½ hora antes de realizar los ejercicios y aplicar hielo alrededor de la rodilla durante unos 10 minutos después de efectuar los mismos.


EJERCICIOS

Debido a los problemas que ha tenido en su rodilla sus músculos no han podido ser usados y están débiles. La operación puede corregir sus problemas óseos pero no los musculares. Si no usa los músculos se debilitan y no consiguen soportar y mover su cuerpo. Sólo a base de ejercicios regulares conseguirá fortalecer la musculatura debilitada. Se le indicará y asesorará como hacer los ejercicios pero la responsabilidad de hacerlos es suya. Cuanto más pueda hacer, más rápido progresará.

La evolución general, el grado de dolor, los controles radiográficos y las condiciones de la herida determinarán el momento de iniciar la marcha con apoyo de la extremidad.

Vaya marcándose las siguientes metas a conseguir de forma progresiva:

  • subir y bajar con independencia de la cama
  • caminar con muletas o andador de forma independiente sobre terreno llano
  • subir 3 escalones con muletas y de forma independiente
  • realizar en casa y de forma independiente el programa de ejercicios
  • capacidad para doblar la rodilla en ángulo recto
  • capacidad para estirar completamente la rodilla.

Ejercicios:

Realizar los ejercicios de cuádriceps que se han descrito en el apartado después de la operación.

Ponga una almohada enrollada bajo la rodilla de forma que doble unos 30º – 40º, ahora contraiga el Cuádriceps y estire su rodilla de forma que el talón se despegue de la cama, mantenga esta posición 5 segundos y luego deje que el talón lentamente llegue a tocar la cama. Repítalo unas 20 veces.

Doble la otra pierna de forma que la planta del pie se apoye en la cama. Haga lo mismo con la pierna operada y mantenga la posición durante unos 5 segundos, después estírela lentamente. Cada día debe conseguir doblar un poco más su rodilla.

Saque la pierna fuera de la cama y deje que cuelgue de forma que su planta del pie mire el suelo. Ahora estire la rodilla y manténgala estirada durante 5 segundos. Deje que su rodilla doble lentamente, hasta que le cuelgue de nuevo la pierna. Repítalo 20 veces.

Para sentarse es preferible que lo haga en una silla firme, alta y con brazos. Le resultará más fácil levantarse de ella.

Después del alta, en algunas ocasiones el médico rehabilitador le comunicará que debe continuar realizando la rehabilitación de forma ambulatoria.

¿ QUÉ DEBO HACER CUANDO ESTÉ EN CASA?

Seguir con la medicación que venía tomando y con la que se le prescribe en el informe de alta. Respecto a las inyecciones de heparina dígale a su enfermera que les enseñe a Ud. o a un familiar lo que necesita para administrarle esta medicación.

Si precisara analgésicos procure tomarlos 30 minutos antes de la rehabilitación.

Continúe usando el andador o las muletas para caminar al menso durante las primeras 6 semanas, después puede usar solo la muleta del lado contrario..

Ande con apoyo de la extremidad todo lo que pueda siempre que le resulte confortable, pues caminar es una de las mejores formas de rehabilitación para su resistencia muscular, pero el andar no sustituye el programa de ejercicios que Ud. hacía en el hospital.

No se bañe hasta que se le retiren los puntos, lo que generalmente se hace en la 2ª o 3ª semana. Mantenga la cicatriz bien limpia y seca.

Si nota una mayor inflamación o mayor dolor en la herida, si aparece un exudado por alguna zona de la herida, si aumenta el enrojecimiento alrededor de la misma o tiene fiebre acuda a su médico de cabecera.

Generalmente puede incorporarse al trabajo en 3 – 6 meses.

No debe conducir en los 2 – 3 primeros meses.

REVISIÓN

En el informe de alta se le indica la fecha de revisión que suele ser en las 6 primeras semanas. Después se le revisará a los 6 meses, al año y a los dos años. Después cada tres años o antes si lo precisa.



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